jueves, 8 de marzo de 2012

Día Internacional de la Mujer: Cuento: El Jardín de la Paz

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Hoy, María, nos ha contado una bonita historia de dos amigos, a los que les encantaba, jugar juntos: Enma y Pablo,


Siempre estaban juntos,se ayudaban y se divertían juntos,


El juego al que más les gustaba jugar ,era el juego de los exploradores,  llevaban su lupa, su cantimplora, sus bacadillos,....

investigaban por los jardines, las flores, los bichitos, y todo lo que encontraban en la naturaleza




Un día descubrieron un "jardín seco", sin flores ni  hierba, lleno de basura.

Aquello, les preocupó mucho, y se fueron pensando qué habría pasado, y qué podrían hacaer ellos, para arreglar aquel desastre.

Fueron a casa de Enma y su madre les explicó que otros niños irresponsables habían estropeado el jardín, habían matado los bichitos y los habían metido en botes, rompieron las plantas y pisoteraron toda la hierba, además llenaron todo de basura.

Tanto daño hicieron, que el Jardín se puso triste, y decidió no crecer nunca más.

Para arreglar este desastre, decidieron hacer tres cosas:

La primera, recoger toda la basura;  fué un trabajo muy duro, sobre todo para Pablo que no era un niño muy fuerte y se cansaba mucho, pero, su amiga Enma, lo animaba para seguir adelante.


La segunda cosa que necesitaban eran semillas, para sembrar plantas nuevas.  Así que fueron a una floristería, y allí conocieron  a Ramón, un florista regordete risueño y con bigote.  Tenía unos hoyuelos en la cara de estar siempre contento.
Les dio un tarro con semillas mágicas,   eran semillas de la Paz , se pondrían muy grandes, con la condición de que, además de agua y sol, se les hablase con palabras bonitas y amables al sembrarlas.

y así lo hicieron, mientras sembraban las semillas, Enma y Pablo les decian a las semillas:, "crecer semillas, crecer, que somos niños buenos, que os van a cuidar, no somos como esos niños malos que os hicieron daño y estropearon el jardín".

La tercera cosa, era regar y esperar el tiempo necesario.

Después de algún tiempo, aquel jardín seco y amarillo, fué cambiando de color.  LLegaron todos los colores.
En primer lugar llegó el color verde de la hierba, luego el color marrón de los troncos de los pequeños árboles, y, por supuesto, con las flores llegaron todos los colores del arcoiris: rojo, verde azul, violeta, naranja,...



Pablo y Enma estaban muy contentos, y se lo enseñaron a todos sus vecinos  y amigos, y les contaron lo que había ocurrido.  Todos comprendieron lo que había pasado, y ayudaron para seguir cuidando el precioso jardín, y disfrutarlo compartiéndolo entre todos.
El jardín se puso muy contento, llegaron también, los bichitos. como las hormigas, las mariposas, y muchos más, que llenaron el jardín de vida, por todas partes.

Este jardín que dejó de estar triste, la gente, en recuerdo de los que lo habían recuperado y su bonita historia, empezaron a llamarlo, el .Jardín de la Paz.
 

Nosotros lo hemos dibujado y lo hemos coloreado.


Además, hemos hecho carteles en colaboración con compañeros y compañeras, poniendo palabras bonitas y amables, como, paz, amor, amistad, abrazos, besos, ayudar,...














































Hemos trabajado mucho, para hacer el mural lo más bonito posible,










La seño María y el profe nos han ayudado










Así de bien ha quedado, nuestro mural del Jardín de la Paz.

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